jueves, 10 de junio de 2010

La conciencia

Muchas veces pensamos que el ser humano ha sido bendecido con el don de la conciencia y la razón, y puede que sea verdad, pero analizándolo de un punto de vista más crítico, se puede concluir que todos los males y pesares que padece se deben a este “regalo”.
Ya lo dice la Biblia, en el génesis, en la metáfora del fruto prohibido, la cual ha sido malinterpretada por siglos, atribuyendo el pecado al acto sexual y no a la conciencia.
Fue cuando el ser humano tomo conciencia, que fue desterrado del paraíso, volviéndose mortal y siendo condenado a padecer por toda la eternidad.
Analizándolo de una manera crítica, esto tiene mas que ver con la conciencia que con el acto sexual y sus consecuencias.

Las 4 conciencias.

Existe cuatro conciencias a modo de pilares por los cuales el ser humano ha podido evolucionar hasta donde conocemos, pero a su vez, han sido castigos por los cuales ha pagado altísimos precios.

La conciencia de la muerte.

A diferencia de los otros animales, el hombre es el único que posee conciencia acerca de se efímera y fugaz vida y su paso por este mundo, lo cual ha contribuido mucho a mejorar su calidad de vida y a la búsqueda de la prolongación de la misma, pero al mismo tiempo lo ha privado de vivirla plenamente, que en definitiva es lo importante de la vida misma, es lo que lleva a la felicidad, al objetivo ultimo al cual se dirigen todos nuestros actos.

La conciencia del individuo.

Es sabido que en la naturaleza, todas las acciones que realizan los animales son en búsqueda de su satisfacción personal, individual. Salvo en algunos casos como las hormigas y las abejas en que el conjunto trabaja para la comunidad, el resto de los animales realiza sus esfuerzos para su propio bien.
Existe algo que se llama conciencia del individuo, la cual nos permite reconocernos concientemente como individuos únicos e irrepetibles, que a su vez, forman parte de una comunidad.
Entontes, ¿Dónde radica el problema?, y la respuesta es simple, es que la conciencia del individuo genera el egoísmo, lo cual lo hace mas grave, ya que aún sabiendo y siendo concientes, realizamos acciones egoístas adrede a veces involucrando a otros pares para la búsqueda de una satisfacción personal y no grupal. Todos nuestros actos están cargados de intencionalidad, de cierto egoísmo, siendo que, la conciencia del individuo, que a su vez involucra la conciencia de grupo, debería permitirnos evolucionar como sociedad, venciendo las barreras del “uno” para lograr el beneficio de “todos”.

Conciencia del poder.

En el reino animal, existen disputas de poder, por la dominación de la manada, o por la reproducción con una hembra determinada, el objetivo de estos enfrentamientos que se dan de manera instintiva, son continuidad de la especie y de los genes.
En cambio entre los seres humanos, existe una conciencia de poder, se sabe que el poder existe, no existe nada instintivo en ello, lo cual hace que las disputas sean aun mas despiadadas, con el fin conciente de lograr la supremacía, la dominación, no existen fines reproductivos, son fines sociales y económicos, el hombre lucha por cosas que el mismo inventó, para poseer cosas que el mismo fue capaz de hacer, no hay fines de supervivencia, al contrario, todo parece indicar que las disputas atentan contra esto, y es que este pilar, de la conciencia del poder, se encuentra estrechamente ligado a la conciencia del individuo y la conciencia del bien y el mal.

Conciencia del bien y el mal

No podríamos definir de manera acertada y universal a aquello que denominamos bien y mal, mas bien existen diversas convenciones establecidas por el hombre, que delimitan lo que es socialmente aceptable de lo que no.
Pero esto varia según la sociedad, sus culturas y su religión es algo construido por el hombre y para el hombre.
En la naturaleza no existen los conceptos de bien y mal, cada animal lleva a cabo una serie de actos de acuerdo a sus instintos naturales que lo impulsan por necesidad a hacerlo, el hombre sin embargo, posee la conciencia, por lo tanto, al ser conciente de sus actos y adaptado a sus espacio socio-cultural, todo aquello que haga será juzgado como bueno o malo de acuerdo a las normas pre-establecidas y vigentes.
Pero existe un quiebre, un punto de inflexión, y es que el ser humano, sigue siendo un animal, por mas que tiene miles de años de evolución, jamás dejará de serlo, y los animales se actúan por instinto, y uno de los instintos animales es la curiosidad ante lo desconocido, entonces.. A donde me dirijo con esto?, fácil, una persona que toda ha vivido acorde a las reglas y normas, naturalmente se sentirá atraída a probar que se siente violarlas, o sea se sentirá atraída hacia lo desconocido, pero cual sería el problema de que lo hiciera? El problema sería que lo hace de manera conciente, por que sabe que lo que esta haciendo está mal, y aun así lo hace, por lo cual es condenable y culpable, pero en cierto, muy pequeño, pero cierto punto, es entendible.

Una vez explicados estos 4 pilares de conciencia, fundamentales, podemos concluir que, de una un tanto apocalíptica, que no sabemos quien es nuestro creador, pero si podemos definir quien será nuestro destructor… nosotros mismos! Y será concientemente que lo hagamos.

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