Esta pregunta ha sido planteada infinidad de veces y de acuerdo a los diferentes autores, cada uno tiene una concepción diferente con respecto a la definición y a la ubicación del diseñador con respecto al público y al comitente. Pero hay algo en lo que concuerdan y es que el diseño gráfico es comunicación, comunicación visual, pero la definición no concluye aquí, ya que también se plantea si el Diseño Gráfico es un arte.
Es innegable que nace del arte, tiene una raíz común, con el arte, pero sus fines son diferentes, si bien ambos son portadores de un mensaje, este varia, tiene intenciones y códigos distintos.
El arte apunta a la auto expresión, a la libre interpretación de lo representado, en cambio el diseño apunta y debe tener una única interpretación, no puede dejar elementos librados al azar.
Pero, aquí hay un punto, hay una cuestión, que ningún autor ha hecho hincapié, y es que el diseño, aun cuando en la enseñanza se dicta que no debe ser así, tiene mucho de auto expresión de parte del diseñador.
Esto es evidente a la hora en que si se le encarga un mismo trabajo, un mismo diseño a 5 diseñadores diferentes, el resultado va a ser 5 diseños distintos, cada uno argumentado, justificado e igualmente valido.
Y es que esta “auto expresión” de la que hablamos, evidencia no lo que el diseñador siente, sino lo que el diseñador en su rol de mimetizarse con el publico, espera del diseño, del mensaje, una especie de comunicación “ideal”.
Todo esto es posible mediante los conocimientos y herramientas que el diseñador adquiere, y también mediante la experiencia y la vivencia, la investigación y el conocimiento de varias materias, modas y tendencias. Y es esto lo que separa y establece diferencia y distancia entre un Diseñador y un simple operador de software de diseño.
Mientras el primero es conciente y posee los conocimientos necesarios para crear un mensaje con una intención, de acuerdo a las leyes constitutivas que mejoran su comprensión y lectura, el otro recrea un mensaje que puede ser visualmente agradable, pero que deja elementos librados al azar, que pueden o no funcionar y pueden o no transmitir el mensaje original.
Es el diseñador quien tiene las habilidades y competencias para comunicar con la cantidad de elementos adecuados, de guiarnos para la comprensión, de hacernos saber algo sin conocerlo, sin siquiera verlo.